Menopausia y corazón: los riesgos invisibles que las mujeres deben conocer
Hace unas semanas moderé una mesa de debate acerca de la parte más invisible de la menopausia. Allí descubrí a la Dra. Laura Galian Gay, Cardióloga, especialista en imagen cardíaca. Directora del servicio de cardiología de Hospital Quirónsalud Barcelona y facultativa en Hospital Vall d’Hebron. Experta en enfermedades valvulares y en cardiología del embarazo. Enfocada en la atención al paciente y la investigación con amplia participación en ensayos clínicos y registros internacionales.
La escuché y me pareció una mujer muy sensata, que hablaba aportando siempre información contrastada y estudios a sus argumentos, no buscando el sensacionalismo y clickbait que últimamente inunda las redes...
Así que decidí entrevistarla para darle visibilidad con el objetivo que en menopausia nos tomemos en serio nuestra salud cardiovascular.
🧠Dra. Galian, ¿por qué la salud cardiovascular femenina sigue siendo un tema tan poco visibilizado, especialmente durante la menopausia?
Dra- Durante décadas, la cardiología se basó en un modelo masculino: la mayoría de los estudios clínicos se hicieron con hombres, y cuando las mujeres presentaban síntomas distintos, se consideraban “atípicos”. En la menopausia, además, el foco suele centrarse en los sofocos o los cambios hormonales, y a menudo se confunden señales del corazón con molestias propias de esta etapa. Esa mirada parcial ha hecho que muchos riesgos pasen inadvertidos. Hoy sabemos que el riesgo cardiovascular femenino aumenta precisamente en la menopausia, y es hora de ponerlo en el centro de la conversación médica
Para que lo entendamos ¿Qué ocurre exactamente en el sistema cardiovascular cuando disminuyen los niveles de estrógenos en esta etapa?
Los estrógenos ayudan a mantener el equilibrio del sistema cardiovascular: regulan el colesterol, favorecen la elasticidad de las arterias y contribuyen a una buena función del endotelio, que es la capa interna de los vasos sanguíneos. Cuando durante la menopausia bajan sus niveles, las arterias se vuelven más rígidas, puede aumentar la presión arterial y el colesterol LDL. Todo eso favorece la aparición de enfermedad cardiovascular con el tiempo.
Muchas mujeres asocian la menopausia solo con los sofocos o el insomnio, pero no con el corazón. ¿Qué relación existe entre ambos?
La relación es directa. Los cambios hormonales que causan los sofocos o el insomnio también afectan al metabolismo y al sistema vascular. Es importante entender que la menopausia no solo implica síntomas molestos, sino también cambios internos que pueden influir en la salud del corazón.
❤️ CAMBIOS HORMONALES Y RIESGOS CARDÍACOS
¿Qué tipos de enfermedades cardiovasculares aumentan después de la menopausia?
Durante y después de la menopausia aumentan la hipertensión, la dislipidemia, la enfermedad coronaria, el ictus y la insuficiencia cardíaca con fracción preservada. Todo esto tiene relación directa con los cambios hormonales y metabólicos propios de esta etapa.
¿Por qué las mujeres, tras la menopausia, comienzan a igualar o incluso superar la tasa de infarto respecto a los hombres?
Porque al desaparecer el efecto protector de los estrógenos, el riesgo cardiovascular se iguala. Además, muchas mujeres llegan a esa edad con otros factores añadidos como sobrepeso, estrés, diabetes o falta de actividad física, que multiplican el riesgo.
¿Hay señales tempranas o síntomas sutiles que deberían alertar a las mujeres de un posible problema cardíaco?
Sí. A veces los síntomas son poco específicos: cansancio fuera de lo habitual, falta de aire, sensación de opresión o molestias en la espalda, cuello o mandíbula. No siempre hay un dolor fuerte en el pecho. Si algo “no encaja” o se nota una fatiga nueva, conviene consultar.
¿Influyen los anticonceptivos o la terapia hormonal sustitutiva en ese riesgo?
Pueden influir, pero depende de cada caso. Algunos anticonceptivos con estrógenos aumentan ligeramente el riesgo si hay hipertensión o antecedentes familiares. En cuanto a la terapia hormonal, puede ser segura y beneficiosa si se usa en el momento adecuado y con control médico. Las indicaciones deben individualizarse.
🧩 PREVENCIÓN Y DETECCIÓN TEMPRANA
¿Qué tipo de chequeos o pruebas recomendaría a las mujeres en perimenopausia o menopausia para cuidar su corazón?
Lo ideal es medir la presión arterial, el colesterol, la glucosa y el peso de forma regular. También conviene hacer un electrocardiograma y, si hay síntomas o factores de riesgo, un ecocardiograma o una prueba de esfuerzo. Son controles sencillos que ayudan a prevenir o detectar alteraciones de forma precoz.
¿Qué papel juega la alimentación, el descanso, el ejercicio y la gestión del estrés en la prevención cardiovascular femenina?
Juega un papel central. Seguir una dieta equilibrada, mantenerse activa, dormir bien y gestionar el estrés son hábitos que reducen significativamente el riesgo. No se trata de hacer grandes cambios, sino de mantener constancia y equilibrio en el día a día. La dieta mediterránea ha demostrado reducir el riesgo cardiovascular, así que debemos aprovechar esta oportunidad que nos brinda la vida.
¿Existen diferencias entre cómo se presentan los síntomas de un infarto en mujeres frente a hombres? ¿Qué podemos hacer para que esas diferencias no nos cuesten la vida?
Sí, hay diferencias claras. En las mujeres, el infarto puede manifestarse con falta de aire, náuseas, mareos, cansancio o dolor en la espalda o mandíbula, no siempre con el dolor típico en el pecho. La clave es NO restar importancia a estos síntomas y solicitar asistencia médica.
🌿 CUIDADOS INTEGRALES Y CONCIENCIA
Desde su experiencia, ¿qué errores cometen más frecuentemente las mujeres al cuidar su salud cardiovascular?
El principal error es NO priorizarse. Muchas mujeres posponen las revisiones o normalizan síntomas porque están acostumbradas a cuidar de otros antes que de ellas mismas. También es frecuente minimizar señales de alerta o pensar que “es por el estrés”. El deporte, una buena alimentación y no consumir tóxicos (tabaco) deberían priorizarse ante otras actividades.
¿Qué mensaje le daría a las mujeres que se sienten agotadas o con síntomas “menores” y no consultan por falta de tiempo o por normalizarlos?
Les diría que el cansancio constante o la falta de energía no siempre son algo normal. Escuchar al cuerpo y pedir ayuda a tiempo puede evitar complicaciones. Consultar no es una pérdida de tiempo, es una forma de prevenir.
¿Cómo puede la educación en salud hormonal ayudar a prevenir enfermedades del corazón a largo plazo?
Conocer cómo afectan las hormonas al sistema cardiovascular permite anticiparse. Si una mujer sabe que la menopausia cambia su metabolismo, puede cuidar más su alimentación, su presión arterial o su colesterol antes de que aparezcan los problemas.
🌸 VISIÓN FUTURA
¿Cree que el sistema sanitario está evolucionando hacia una cardiología más adaptada a la biología femenina?
Sí, poco a poco. Se está empezando a reconocer que las mujeres no enferman igual ni responden igual a los tratamientos. Faltan más investigaciones específicas, pero el cambio de mirada ya empezó en distintas áreas de la cardiología, y esto es algo muy positivo.
Si pudiera resumir en una frase su mensaje para las mujeres en menopausia, ¿cuál sería?
La menopausia es una oportunidad para cuidarse más que nunca: dejar de fumar, mantenerse activas, seguir una dieta mediterránea y realizar ejercicio con regularidad son decisiones que protegen el corazón y mejoran la calidad de vida a largo plazo.
Ha sido un placer escuchar consejos tan sabios para todas nosotras. Nos quedamos con uno que repetimos hasta la saciedad: PRIORÍZATE.
Muchas gracias Laura por tu tiempo 💚