NAD+: por qué la energía celular cambia con la edad y por qué importa especialmente a partir de los 40

Sentir que el cuerpo ya no responde exactamente igual no siempre tiene que ver con “hacerse mayor”. A nivel celular también se producen cambios que afectan a la forma en la que generamos energía, respondemos al estrés oxidativo y ponemos en marcha los mecanismos de reparación.

En el centro de muchos de estos procesos aparece una molécula cada vez más estudiada: NAD+ (nicotinamida adenina dinucleótido).

¿Qué es el NAD+?

El NAD+ es una coenzima presente en nuestras células y necesaria para cientos de reacciones metabólicas. Entre otras funciones, participa en la transformación de los nutrientes que ingerimos en energía celular.

Las mitocondrias necesitan NAD+ para que el metabolismo energético funcione adecuadamente.

Pero su importancia va más allá.

El NAD+ también interviene en procesos relacionados con:

  • metabolismo energético celular;

  • función mitocondrial;

  • reparación del ADN;

  • respuesta frente al estrés celular;

  • actividad de las sirtuinas, proteínas implicadas en la regulación del envejecimiento celular.

Por eso, cuando hablamos de healthy ageing, el NAD+ se ha convertido en una de las moléculas más interesantes de investigación.

¿Qué ocurre con el NAD+ a medida que envejecemos?

La disponibilidad de NAD+ puede disminuir con la edad, mientras aumenta la demanda derivada del estrés oxidativo, la inflamación y los procesos de reparación celular.

Y en la mujer, la etapa de los 40 y 50 años añade además un contexto fisiológico muy particular: los cambios hormonales propios de la transición menopáusica coinciden con modificaciones en metabolismo, composición corporal, función vascular, cognición y percepción de energía.

Por eso no tiene demasiado sentido abordar el envejecimiento saludable femenino únicamente desde fuera.

También tenemos que mirar qué está ocurriendo dentro de la célula.

¿Podemos aumentar el NAD+ directamente?

El planteamiento más interesante no consiste simplemente en administrar NAD+, sino en aportar precursores que el organismo pueda utilizar para sintetizarlo.

Uno de los más estudiados es la nicotinamida ribósido o NR.

En investigación clínica, la suplementación con NR ha demostrado aumentar las concentraciones de NAD+ en humanos de forma dosis-dependiente.

Y aquí la dosis importa.

En uno de los ensayos clínicos de referencia, 300 mg diarios de NR aumentaron aproximadamente un 51% el NAD+ sanguíneo a las dos semanas, manteniéndose el incremento durante el periodo de suplementación.

Esa es precisamente la dosis diaria incorporada en NAD+ WOMAN.

Pero el envejecimiento celular no depende de una única vía

Incrementar la disponibilidad de NAD+ es una parte del abordaje.

Una fórmula diseñada para la mujer debería contemplar también otros procesos que cambian durante esta etapa: estrés oxidativo, función vascular, metabolismo energético y protección celular.

Por eso NAD+ WOMAN combina:

300 mg de nicotinamida ribósido, como precursor de NAD+.

150 mg de resveratrol, polifenol especialmente interesante por la evidencia obtenida en mujeres posmenopáusicas.

8 mg de astaxantina natural procedente de Haematococcus pluvialis, un carotenoide con potente actividad antioxidante.

1,4 mg de vitamina B6, equivalente al 100% del valor de referencia diario y relacionada con el metabolismo energético normal, la reducción del cansancio y la fatiga y la regulación de la actividad hormonal.

No hablamos, por tanto, de añadir ingredientes “antiaging”.

Hablamos de entender qué mecanismos celulares queremos abordar y elegir cada ingrediente y cada dosis con una finalidad concreta.

Una nueva forma de hablar de envejecimiento saludable

Durante años hemos asociado el envejecimiento saludable casi exclusivamente con la apariencia externa.

Hoy podemos ir mucho más allá.

Hablar de healthy ageing significa hablar de energía celular, función mitocondrial, protección frente al estrés oxidativo y adaptación a los cambios fisiológicos que experimenta la mujer con la edad.

Ese es el punto de partida de NAD+ WOMAN: trabajar el envejecimiento femenino desde la célula.

¿Tienes dudas?